“...Al final me quede con Kendall y bueno, hacer algo distinto, mucho más melódico y un poco más trabajado, de repente”.
Jorge León – guitarrista de Kendall.
La escena musical local se está abriendo paso poco a poco. Cambiando de géneros musicales, viendo nacer a bandas que intentan hacer algo diferente a lo que se está acostumbrado a escuchar. Pero todo esto dentro de lo que se denomina “underground”. Una de esas bandas es Kendall, formada aproximadamente hace 3 años. Su guitarrista, Jorge León, habló conmigo y esto fue lo que salió de la entrevista.
“Yo empecé a tocar desde el año 2000 aproximadamente”, recuerda mientras eleva sus ojos hacia el lado superior derecho, haciendo memoria. “Aprendí a tocar guitarra a los 17 años. Ahora tengo 27, ya llevo casi 10 años haciendo música”. Dice que fue por su vecino que tuvo su primer encuentro con la guitarra. Una pregunta inevitable cruzó por mi cabeza.
¿Cómo influyó la música en tu vida?
“Todo pasó cuando mi vecino subía con su guitarra a mi casa, pero a mi siempre me aburría que esté tocando mientras conversaba con él. No sabía por qué le llamaba la atención hasta que un día, como cosa de juego, me prestó su guitarra -a cambio de dinero- y comencé a experimentar un poquito y me di cuenta que me comenzó a gustar. Lo comencé a llevar más frecuente a mi casa y comenzamos a sacar algunos covers de grupos que me gustaban en ese entonces.”
El género que más le apasiona es el rock. Al preguntarle que género o que tipo de influencias tiene, piensa un poco y dice algo que se intuía iba a decir “Te mentiría si te dijera que escucho de todo por que para mí la gente que escucha de todo es por que puede digerir desde salsa hasta reguetón, pasando por el rock y las baladas”.
A pesar de eso, no se considera una persona cerrada en cuanto a estilos musicales. Sólo atina a decir: “Hay algunos géneros que si bien es cierto, los respeto, pero no los escucho”.
Entre “Kendall” y “Serial Asesino”.
“Hoy desperté, me vi otra vez
Girando en un círculo…”
“Nace un final” - Kendall.
“En Kendall llevo cerca de 3 años. En el 2005 empezamos a tocar en locales pequeños como “El Florentino”, “En la noche”, en barranco”. Como la mayoría de bandas que se inicia, el público que los acompañaba iba en aumento con el pasar del tiempo, al igual que las “tocadas” que tenían. “Después hemos pasado, poco a poco, a festivales un poco más grande, sobre todo en los conos donde se da una mayor concurrencia de público”, explica.
Antes de Kendall, también fue parte de “Serial Asesino”, banda de “new (nu) metal”. “Como te mencioné desde el 2000 empecé a tocar, pero con Serial en el 2001 empecé ya a tocar en vivo, en conciertos”. Su paso por ahí lo describe como una experiencia en la que aprendió mucho, conoció un montón de gente e hizo varios contactos. “Me ayudó mucho para poder, justamente, meterme un poquito más con Kendall. Sin la necesidad de estar buscando los contactos, las personas, los managers. Ya fue mucho más fácil”.
“Creo que todo tiene sus etapas”. Es lo que responde al hacer un contraste entre el nu metal que hizo en un inicio y el alternativo con toques “emo” que hace en la actualidad. “Hay un momento en que uno, de repente, quiere hacer lo que más le llene en el momento, que en el 2001 era la música fuerte para mí. Y luego de 4 años de estar tocando, prácticamente, viernes y sábado durante meses, ya uno muchas veces suele saturarse”.
La transición en ese tiempo la define así: “Yo puedo escuchar hoy día pura música fuerte y de repente la próxima semana se me da por escuchar baladas. Creo que eso sucedió con Serial y con Kendall, que luego de muchos años haciendo música fuerte, de pronto cuando salí de la banda quise hacer otro proyecto paralelo, al final me quede con Kendall y bueno, hacer algo distinto, mucho más melódico y un poco más trabajado, de repente”.
Una escena cambiante
“Creo que los conciertos han variado muchísimo, por qué en el año 2000, cuando yo también empecé a frecuentar e ir a los conciertos con mis amigos, notaba que había una concurrencia de público diferente, en comparación a ahora”.
Y es verdad. La escena, musicalmente hablando, ha variado no sólo en las personas que acudían a los conciertos, sino también en los géneros que se hacían y se hacen en la actualidad. “Tú no veías conciertos llenos, la gente era mayor, de 20 años para arriba. Digamos que era mucho más selecta y por lo mismo que los conciertos no se hacían en locales populares, el público era un nivel más A, B y ahora eso se ha popularizado. Ya no sería tildarlo tanto de “underground” los conciertos, ya que ahora son masivos. Hay mucha difusión en Internet, radios, sobre todo en la web”.
Para algunos algo bueno, para otros radicales, no. Lo cierto es que, quieran o no, se ha dado un cambio. Y tal vez ese cambio es el que ha motivado a que bandas internacionales vengan a tocar en nuestro país.
Su apreciación ante esta “ola” de cambios que se están dando, incluso trayendo bandas internacionales, la define como algo importante. Ya que, al aperturarse el mercado para estas dos bandas que ya nos visitaron, cree que el próximo podremos esperar muchas más. Sin embargo anota algo muy cierto. “Me parece que no solamente influyen los impuestos sobre los locales. Me parece que aparte, muy aparte de lo que puedan ganar los organizadores, mucho depende también del público. Ese público que está dispuesto a pagar, digamos, una entrada de 20 dólares con tal de ver a su banda”. Sobre los organizadores y el público nacional también tiene una apreciación. ”Mucho depende del organizador, de la seriedad con la que trabaje. Del público que quiera pagar su entrada, por que muchas veces en los conciertos “underground” vemos que muchos jóvenes suelen ir a la entrada del concierto, se quedan escuchando a la banda, pero desde afuera y muchas veces perjudican al organizador por que no se recauda lo estimado y eso es un punto en contra para que puedan venir bandas no comerciales”.
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